La importancia de dormir sus efectos positivos y las consecuencias de no dormir bien son presentadas en este artículo. Dormir es vital para que los estudiantes puedan obtener buenos resultados en esta tarea.
El proceso fisiológico de restauración física y de preparación intelectual que llamamos sueño o dormir es una pieza fundamental en las actividades de aprendizaje.
Para que el dormir sea restaurador físicamente hablando el individuo debe cumplir una serie de condiciones que aseguren el proceso secuencial de los diferentes niveles de sueño (I, II, III y Movimiento Ocular Rápido).
Cuando por alguna razón estas condiciones impiden el paso de un nivel de sueño a otro nivel se produce una perdida real del poder restaurador del sueño y peor aún se pierde la capacidad de archivar y organizar las experiencias y sentimientos del día en el almacén de la memoria.
Sin memoria no hay aprendizaje y sin aprendizaje no hay un estudiante adecuado como tampoco habrá seguridad de supervivencia en una sociedad, como la actual, altamente tecnificada.
Un niño de 7 años o menos debe dormir un promedio de 10 horas, dividas en dos o tres horas de sueño durante el día (siestas) y ocho horas durante la noche, mientras que un jovencito de 7 a 18 años puede dormir un promedio de 8 horas (una en la siestas o descansos del día) y seis o siete durante la noche. No es recomendable siestas para los adultos (en especial si pasan de los 50 años) quienes dormirán un promedio de 5 a 6.5 horas.
En forma práctica se recomienda que el niño duerma dos horas durante el día pues esto permite reponer su cuerpo y además iniciar un proceso de almacenamiento y archivo de sus experiencias del día.
El niño está aprendiendo no solo matemáticas y lenguaje sino que continuamente debe asimilar relaciones interpersonales, conceptos, ideas, sentimientos, frustraciones, orden, disciplinas, reglas y regulaciones.
La mente del niño debe integrar un sin fin de ideas y pensamientos durante el día normal de existencia, razón por la que asegurar el sueño o buen dormir de los niños debe ser una tarea fundamental para asegurar un buen aprendizaje.
El cerebro de los niños no ha terminado de madurar hasta los 7 u 8 años, por lo que nos urge asegurar que este cerebro en maduración sea provisto de todo lo necesario para un buen desarrollo del sistema nervioso central.
Como asegurar un buen dormir para los estudiantes
Especialmente a estudiantes en la primera etapa de formación escolar (entre 3 y 8 años).
Todo estudiante debe ir a la cama a una hora regular cada noche. De 8 a 9 para los pequeños y de 9 a 11 para los mayores.
Todo estudiante debe levantarse a una hora regular cada día. De 6 a7 para todo el mundo.
Una hora antes de acostarse debe reducirse el nivel de actividad de manera que el cuerpo inicie el proceso de descanso antes de acostarse.
La cama sólo se usa para dormir. No se debe permitir al estudiante comer, leer, oír música, ver televisión o ninguna otra actividad. Estas actividades entorpecen el proceso de la relajación necesaria previa al sueño. La televisión, el teléfono y las computadoras son elementos que agregan emociones incontrolables en horas en la que la mente debe ir preparándose para el descanso.
Evitar que los ruidos y sonidos de los que aun continúan despiertos estimulen a los que se han acostado.
Usar ropas de dormir que permitan la aireación del cuerpo.
Asegurar que la temperatura de la habitación sea lo más agradable posible. Evitando los extremos (ni muy frió ni muy caliente).
Asegurar una protección contra animales que puedan entrar en contacto con el cuerpo (cucarachas, mosquitos, hormigas, chinches, etc.) por medio de limpieza periódicas de la ropas de cama, sabanas y colchones y o por medio de mosquiteros y aisladores.
Bajar la intensidad de la iluminación. La luz es el más fuerte estimulante del sistema nervioso central como indicador de que "aún las actividades del día continúan". Por ello se recomienda que una hora antes de ir a la cama sean apagados todos los bombillos de alta intensidad dejando la habitación a media luz o en penumbra.
Un buen baño con agua tibia prepara el cuerpo para un profundo descanso.
Evitar comidas fuertes o de alto contenido proteico (carnes, mariscos, etc.), pues el sistema digestivo debe estar listo para el receso de actividad a la hora de dormir.
Con estas acciones aseguramos el buen dormir de todo estudiante. Permitiendo con ello la asimilación de los conceptos educacionales así como las experiencias y sentimientos de diario vivir.
Por el Dr. Demetrio Wazar Gómez
Somnólogo
EL DORMIR
Dormir es una función fisiológica de alta importancia para la salud del individuo. Por medio del sueño restaurador, cada noche, el cuerpo descansa y se carga de energía para realizar las actividades cotidianas.
Además, y más importante aun, a través del sueño, el cerebro registra, clasifica y almacena todas las experiencias, sentimientos o eventos de importancia en la memoria, asegurando de esta forma, nuestra capacidad de reconocer lo que podría ser peligroso para nuestra salud o bienestar.
El dormir es un proceso dividido en niveles, los cuales son secuenciales y encadenados en una forma muy especifica.: nivel I, nivel II, nivel III y el Nivel del Movimiento Ocular Rápido (MOR). Los tres primeros niveles se agrupan en un conjunto llamado de sueño lento y constituyen la face de entrada al sueño.
Estos cuatro niveles de sueño deben producirse en toda persona en un ciclo de 90 minutos, es decir, cada 90 minutos una persona pasará desde el nivel uno hasta el nivel MOR, despierta brevemente y vuelve a repetir el ciclo, con la única diferencia de que en cada ciclo, según avanza la noche, el nivel MOR se hace más grande y extenso que los demás.
Cuando se habla de niveles secuenciales lo que se quiere decir es que para que el dormir sea restablecedor necesita producirse en la secuencia ya mencionada, si faltara un nivel de sueño esto traería como consecuencia una falla en la secuencia y por lo tanto el proceso restaurador del sueño se podría perder.
Cada uno de los niveles de sueño tiene su importancia en la fisiología animal, pero de todos el nivel más importante es el MOR, pues en este se producen los cambios fisiológicos de mayor significancia.
Durante el MOR se producen los sueños que no son más que un fenómeno de imágenes, ideas, sentimientos y experiencias recordadas o revividas por el cerebro en un intento por clasificar y almacenar las experiencias vividas durante el día. En otras palabras, todo lo acontecido durante el día el cerebro lo repasa o reproduce en las noches y esas experiencias o sentimientos que el cerebro considere importantes para nuestro vivir son guardadas en forma de memorias.
Para poder guardar estas experiencias en la memoria el cerebro necesita abrir los archivos y en la actividad de abrir archivos y clasificar archivos es cuando los archivos con informaciones viejas de eventos, sentimientos o experiencias pasadas se mezclan con las ocurridas en el día que acaba de finalizar, es cuando nos soñamos con la abuelita, la casa en que vivíamos, el tío ya muerto o el caballo del abuelo.
Durante el MOR la mente humana divaga sin sentido lógico pues las conexiones de la memoria no permitirían un sentido lógico; en esos momentos el cerebro sólo está interesado en clasificar, y archivar las experiencias y sentimientos del día, es por ello que en nuestros sueños podemos ver un elefante volar o un perro correr más que un carro. Durante el MOR el sistema circulatorio y el sistema respiratorio se liberan del control estricto del cerebro.
Funcionando en forma casi independiente y totalmente autónoma el ritmo cardíaco puede sufrir cambios importantes permitiendo que fallas cardiacas que durante el día son minimizadas por esos mecanismos de seguridad (homeostático) de cuerpo humano, se sientan en la noche.
La respiración durante el MOR deja de tener ese ritmo característico y se hace menos profunda y más entrecortada, explicándose así el porque las personas con problemas respiratorios tengan mayor dificultad para dormir que los demás.
En el MOR el cuerpo humano deja de controlar la temperatura del medio ambiente y pasa de ser un animal de sangre caliente a un estado parecido al anfibio o al estado de las ranas (poiloquitemia), que dicho en otras palabras, significa: que si su habitación esta muy fría su cuerpo se enfriará al mismo nivel que su habitación y si está caliente de igual forma se calentará su cuerpo.
Por todo lo anterior se hace más fácil entender la razón por la que más del 65% de los seres humanos morirán durante el sueño y más del 80% de estas muertes ocurrirán en horas de la madrugadas que es cuando la mayor parte del tiempo el individuo se encuentra en el nivel MOR.